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La Alhambra y el Generalife siempre han sido hogar de diversas especies animales. Paseando por sus jardines o por el bosque de la Alhambra a menudo nos sorprenden las ardillas o sus simpáticos gatos. De vez en cuando se nos puede cruzar una rata e incluso una serpiente, a pesar de que no sean tan agradables como los bonitos felinos. Pero el entorno del monumento no solo ha sido casa de sultanes y alarifes, también de pequeños roedores o anfibios, entre otras especies.

Recordamos cuando hace un par de veranos un zorro, seguramente en búsqueda de comida y abundante agua, se instaló entre los restos arqueológicos y pasó en la ciudad palatina algunos meses para deleite y un poco de miedo de los que nos lo encontrábamos de vez en cuando. Hemos de admitir muchos de los que a menudo vamos al monumento a trabajar que este zorro captó la atención de nuestras cámaras de fotos durante ese verano, reemplazando a los famosísimos gatos que siempre andan en los alrededores de la Alcazaba.

Pero no es casualidad todo esto. El complejo de la Alhambra y el Generalife es un monumento vivo que trata de mantener como tal sus jardines y huertas. No estamos en un parque de atracciones, sino en un entorno natural e histórico, Patrimonio de la Humanidad, donde visitas guiadas, trabajadores, turistas y grupos escolares convivimos con los auténticos dueños del lugar, sus animales. Ellos hacen del entorno lo especial que es, ayudan a mantenerlo limpio, mantienen el equilibrio del ecosistema y hacen el deleite de los niños que acuden a visitar este lugar y además de palacios se encuentran con estas pequeñas sorpresas. A menudo los guías nos paramos en los estanques de nenúfares y jugamos con los más pequeños a encontrar las ranas que se posan sobre las hojas o a conseguir sacar la mejor foto posible de una ardilla que nos viene siguiendo porque de tan acostumbradas que están a la gente han acabado aficionándose a eso de posar como un modelo.

Por supuesto, en todo momento hablamos de especies protegidas por el Patronato de la Alhambra y el Generalife, que mantiene un control sobre la población de los diversos seres vivos que componen la flora y la fauna de este maravilloso Complejo.

Y, a veces, también nos dan sorpresas, como una hace solamente unos pocos días. Nos levantábamos con una noticia aparecida en los periódicos locales: la salamandra penibética regresa a la Alhambra más de 40 años después (Granada Digital, 20/02/2021).

Esta especie de anfibio ha sido vista por los trabajadores mientras hacían labores de limpieza en una acequia en el bosque del monumento. Se trata de una especie protegida, que si bien fue muy común en el entorno de Jesús del Valle, llevaba décadas extinguida del cauce del río Darro.

Tiene una piel lisa y brillante con llamativas manchas amarillas sobre fondo negro. En este caso se trata de un subadulto y no se sabe si habrá más o si pueda haber puntos de cría, pero sin duda, es un hecho que levanta el entusiasmo de todos y más aún de los estudiosos de la fauna del valle del río Darro, pues las salamandras son los anfibios con peor estado de conservación y más amenazados del sureste ibérico.

¿Qué debemos hacer si nos la encontramos en nuestro tour por la Alhambra? Observarla, sacarle fotos, disfrutar del hecho y ponerlo en conocimiento del personal del monumento son las recomendaciones que hemos recibido por parte del Patronato.

Como vemos, aquí tenemos una razón más para visitar este lugar tan único y tan especial. Como siempre decimos, no visitamos un castillo, ni un palacio, ni un jardín, sino una ciudad, que estuvo y que sigue estando viva. ¿Te la vas a perder? Pincha aquí y reserva tu tour hoy mismo.

El nombre de Lavadero de la Puerta del Sol viene por la antigua puerta que aquí había en época zirí (s.XI) cuando la muralla pasaba por este lugar desde las Torres Bermejas. La orientación de este lavadero le da el nombre: su entrada al sol saliente (este) y su salida al poniente; aunque también se la llamaba puerta del Poniente o puerta del Mauror, por encontrarse en la colina con dicho nombre. Esta puerta separaba el barrio Garnata al-Yehud, judería de Granada, del Mauror y su castillo, hoy las Torres Bermejas.

Más tarde se derribó la puerta (siglo XIX)  y se construyó aquí un lavadero público. Esto fue en 1862, cuando Granada estaba dividida en Cuarteles. Ahora estaríamos en el tercero y según el Archivo Histórico Municipal de Granada ese año se construyeron varios lavaderos, especialmente en barrios de clase trabajadora; sin embargo, es el único que queda en la ciudad.

El lavadero de la Puerta del Sol, presenta una estructura porticada con seis columnas toscanas de mármol de Sierra Elvira, que pertenecieron, seguramente, a la ermita de Santa Escolástica, desaparecida tras la desamortización de Mendizábal (s.XIX).

Toda la estructura está protegida por una armadura de madera reforzada por dos tirantes, y la cubierta es de tejas árabes. El suelo está decorado con empedrado tradicional granadino y cuenta con pilas en su interior para hacer la colada.

En los años 60 fue prácticamente reconstruido y utilizado de nuevo por las mujeres del barrio.

El lavado de la ropa ha sido a lo largo de la historia uno de los trabajos más habituales desempeñados por las mujeres. Hasta la popularización del agua corriente en las viviendas, esta función se desempeñó en las orillas de los ríos, acequias, abrevaderos o patios de viviendas. A partir del siglo XIX se convierten los lavaderos en lugares de trabajo, encuentro y sociabilización de las mujeres, donde además de lavar la ropa, pueden gozar de cierta libertad lejos de los ojos de los hombres. Lugares donde las mujeres podían hablar con cierta libertad de sus intereses, preocupaciones o gustos, además de ser lugares donde también se divertían, cantaban o bromeaban, a la vez que se ocupaban de una de las labores reservadas para ellas, la colada.

Hoy en día es un precioso mirador en el barrio del Realejo desde donde se disfruta de bonitas puestas de sol y vistas hacia parte de la vega granadina. Un mirador quizás menos turístico y frecuentado que otros pero que también tiene su encanto y que no os querréis perder durante vuestra visita a la ciudad. Si quieres saber más sobre este lugar y sus alrededores, te aconsejamos nuestro tour por el Realejo.

Si hay un dulce típico de la Navidad en Andalucía y Murcia, ese es el Alfajor, una mezcla de pasta de almendras, nueces y miel que hace la delicia de muchos en estas fechas cada año. Pero, ¿cuál es su origen?

alfajores típicos

Bien, el alfajor es de origen andalusí, proviene un dulce de la gastronimía árabe y su nombre deriva del término “al-hasú” que significa relleno. Ya en el siglo X se habla de este dulce en un libro de cocina árabe que fue bastante influyente en la gastronimía de Al-Ándalus. Este libro es “Kitab al tabij”. Además, Nebrija lo menciona en su famosísimo Diccionario latino-español de 1492 como alfaxor o alaxur. Y algo que nos llama mucho la atención es que el al-hasú o relleno servía de suplemento alimenticio a los españoles que partían hacia América, lo colonos. Éstos embarcaban una gran cantidad de este producto para que así no faltara alimento durante las largas travesías. Así, el dulce se expandió por toda Latinoamérica dando lugar al alfajor latinoamericano de la actualidad, tan popular en paises como Argentina.

La riqueza cultural de España deriva también en una gran riqueza gastronómica y por esto, el alfajor tiene diferentes variedades en cada territorio, hay diferentes versiones. Las españolas del alfajor andaluz sí mantienen como ingredientes principales la almendra y la miel, aunque se le añaden otros el cilantro, el clavo, avellanas, azúcar, canela, obleas…

En Medina Sidonia, Cádiz, el Consejo Regulador de la I.G.P. «Alfajor de Medina-Sidonia» es el órgano de certificación y promoción de este dulce elaborado a base de miel pura de abeja, almendras, avellanas, harina, pan rallado y especias: (cilantro, clavo, matalahuva, ajonjolí y canela). Este dulce se elabora desde hace más de 500 años en la localidad.​ Pero en Granada es también muy común encontrarlo en cualquier confitería, supermercado o panadería las semanas previas a la Navidad y durantes estas fechas.

Un lugar donde muchos granadinos acudimos a comprar los deliciosos alfajores es a los conventos de clausura. Os podréis preguntar, ¿cómo un dulce árabe es típico en un convento católico? Pues bien, sabemos que la gastronomía andaluza tiene mucha influencia árabe, en Granada los musulmanes estuvieron casi 800 años, lo que dio lugar a una mezcla de culturas muy rica y los cristianos también gustaban de este dulce, por lo tanto, aprenden a elaborarlo igualmente.

Los conventos debían alimentar a un gran número de personas a diario y, para ello, contaban con unagran variedad de recursos que permitía innovar en la cocina. En concreto, la huerta de los conventos y sus aljibes permitían generalmente a los monjes y monjas ser autosuficientes y organizar sus víveres en las cámaras de almacenamiento de alimentos o despensas.

Además, las cocinas conventuales eran espaciosas, y su importancia dentro del conjunto arquitectónico era muy relevante, ya que ahí se cocinaba el sustento diario de la comunidad religiosa. Así, las monjas y los frailes son conocidos, hoy en día, por su arte culinario. Y lo que es más importante, la clausura estricta de muchos conventos ha hecho que estas recetas medievales lleguen a nuestros días y aún podamos disfrutar de ellas. Así, vemos que los conventos de clausura han preservado y continuado con la rica gastronimía andalusí a lo largo de los siglos. Hoy en día muchos de estos conventos venden sus alfajores, junto a otros dulces típicos, a través de sus tornos y consiguen el dinero que necesitan para seguir existiendo y manteniendo el rico patrimonio cultural que poseen estos lugares.

¿No sabes qué regalar en las próximas navidades? Una visita guiada privada en Granada será una experiencia inolvidable.

Hoy, queremos darle algunas ideas a los Reyes Magos por si no han recibido carta de alguien o en algunas de ellas los remitentes no han sido muy claros sobre qué regalos les gustaría este año.

Para tus familiares, amigos o pareja será el regalo perfecto. A veces nos quejamos de que siempre recibimos los mismos regalos cada año o qué difícil es encontrar un regalo original y sorprender cada navidad. ¿Por qué no regalas cultura? ¿Qué tal una visita guiada en Granada? Quizás ya hayan visitado la ciudad, quizás ya conozcan la Alhambra, pero seguramente no saben todos los secretos sobre ella o no han visto todo. Siempre decimos que tendemos a conocer mejor el patrimonio cultural de otras ciudades antes de la nuestra, o incluso de otros países. Quizás haya llegado el momento, aprovechando que este año no podemos viajar mucho, de visitar aquellos lugares más cercanos e incluso aquellos con los que convives en tu día a día.

Con un regalo así sorprenderás y además darás la oportunidad a tus seres queridos de vivir un día que recordarán siempre, aprenderán sobre el lugar y se lo pasarán genial. Pero es que, además, regalando visitas guiadas estamos contribuyendo al desarrollo sostenible local con un turismo en grupos muy pequeños o privados que no masifican, que hacen que el turismo se disfrute más, tanto por el que visita como por el que acoge. ¡Todos ganamos!

Hay varias opciones en Granada. Por ejemplo, un tour por el centro y el Albaicín para disfrutar de una mañana o tarde soleada. Quizás, prefieres sorprender con un atardecer desde San Nicolás y visitar con tu guía el Albaicín y el Sacromonte. Otra opción es una visita guiada a la Catedral y la Capilla Real, monumentos que encierran gran parte de la historia de Granada. Y, no nos podemos olvidar de lo maravillosa que es la visita guiada a la Alhambra. ¡Hay donde elegir!

Por todas estas cosas, si estás buscando un regalo original y único, te invitamos a que regales cultura, experiencias, historia.

El día 15 de septiembre es el día de la patrona de la ciudad de Granada, la Virgen de las Angustias. Lo es desde que el Papa León XII concediera la gracia de nombrarla patrona el 5 de mayo de 1887. Aunque la devoción a la Virgen de las Angustias se remonta a los años posteriores de la conquista cristiana de Granada.

Este día, el 15 de septiembre, numerosos granadinos y granadinas acuden a la Basílica de la patrona con ramos de flores que dejan allí en la típica ofrenda floral. Más tarde, todas esas flores serán colocadas en la fachada del templo hasta finales de mes.

Es el último domingo de septiembre cuando la Virgen de las Angustias sale en procesión por las calles de Granada y gentes de toda la provincia llenan la capital para ver a su Patrona. Es el “Día de la Virgen”.

Este día, en las inmediaciones de la Basílica, más concretamente, en la Fuente de las Batallas, se celebra el Mercado de los Frutos de otoño con productos típicos del otoño como son azofaifas, acerolas, membrillos, anacardos, almendras… Pero el producto más vendido es la llamada Torta de la Virgen.

El origen de este dulce se remonta al siglo XIX. Las últimas décadas del siglo XIX fueron especialmente duras en la Península Ibérica. Epidemias como el cólera o la peste mermaron la población e hicieron que la esperanza de vida se situara en sólamente 29 años en España.

Tras estas penurias y hambrunas, los panaderos del Campo del Principe comenzaron a elaborar esta Torta famosa como ofrenda y gratitud en nombre de los supervivientes de las diferentes epidemias que asolaron la ciudad. El día elegido para presentar este dulce fue el mismo en que la Patrona de Granada recorría las calles de su ciudad.

Aquella primera torta se elaboró rellena con cidra, extraida de la calabaza que se recolecta entre otoño e invierno pero que aguanta meses y meses en la despensa. El llamado cabello de ángel se obtiene caramelizando la pulpa de la calabaza confitada. Es a partir de los años 70 cuando comenzamos a encontrar distintas versiones del relleno. Ahora la podemos comprar o elaborar rellena de chocolate, crema o cabello de ángel.

¿Quieres elaborarla en casa? Estos son los ingredientes y su elaboración:

  • Harina
  • Agua 60%
  • Sal marina 1.7%
  • Levadura biológica 2%
  • Masa madre 15%
  • Aceite de oliva virgen exta 25%
  • Relleno

Se amasa la harina junto con la masa madre y la levadura, incorporamos la sal y seguimos amasando hasta tener una masa firme y elástica. La cubriremos y la dejaremos reposar hasta que doble el tamaño. A continuación añadimos el aceite y seguimos amasando hasta integrarlo en la masa. De nuevo dejamos reposar. Más tarde, sacamos porciones con una espátula y las iremos amasando con las manos hasta hacer pequeñas bolas que dejaremos nuevamente reposar unos minutos para que fermente. Estiraremos las bolas hasta conseguir una superficie plana y homogénea. Las colocaremos sobre papel de estraza o papel de horno y nos dispondremos a rellenarla. Repetiremos el proceso de estirado de otra de las bolas de masa hasta lograr otra torta, fina y de la misma forma que la primera, que colocaremos encima del relleno. Para cerrar ambas masas basta con pelgar los bordes de ambas juntas. Una vez bien unidos los bordes, espolvorearemos azúcar en la superficie y hornearemos durante 20 minutos.

Pero, ¿por qué no mejor vienes a Granada el último fin de semana de septiembre y te enseño todos los secretos de esta tradición? Mi favortia es la de chocolate, descubre la tuya.

 

Estamentos oficiales y privados que hacen al granadino más humano comienzan a programar sus propuestas

Septiembre es el mes de la vuelta. Fin de las vacaciones y vuelta a casa, reabren los centros para la vuelta al cole, vuelve el clima soportable tras esos días de infierno. Aunque este año la vuelta es diferente. Sin embargo y con todas las diferencias, la cultura en Granada no debe quedar infectada por desánimos, temores excesivos o supresiones en aras de la prevención.

De los muchos estamentos oficiales y privados que hacen al granadino más humano, administrándole la cultura que los siglos han creado, algunos de ellos ya comienzan a programar sus propuestas.

La primera que lo hace es la Real Academia de Bellas Artes de Granada que, fiel a su cita con Septiembre, este mismo viernes propone el comienzo de su decimonovena Academia Internacional de Órgano que continuará hasta el domingo 13 de septiembre en los más escogidos órganos de nuestra ciudad.

La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía también abre uno de sus espacios más íntimos, cual es la Casa de los Tiros, para que, en colaboración con el Ateneo y el Centro Andaluz de las Letras, podamos disfrutar de una nueva entrega de Poesía en el Jardín. Será todos los martes de este mes a las 9 de la noche. El Patronato García Lorca retomará, entre los días 15 y 17, sus ‘Cristobicas en la Huerta de San Vicente’, que simplemente cambian de fecha desde su mes habitual que suele ser julio.

Un recuerdo a Federico en los ojos más infantiles de Granada. De esta forma se enaltecen los espacios abiertos, ideales para espectáculos en estos tiempos de infecciones, como también lo hará el festival Milnoff-Granada Siente Flamenco, en toda la segunda quincena de mes.

El Auditorio Manuel de Falla tardará en abrir sus puertas. Pero también lo hará con las más estrictas medidas de seguridad, como ya lo hizo impecablemente durante el pasado Festival de Música. Será el domingo 27 para que la Orquesta Clásica de Granada, dirigida por Miguel Sánchez Ruzafa, interprete ‘Cantos e himnos populares de Granada’

Sin fecha fija

Hoy mismo reabre sus puertas el Centro Artístico, en su horario habitual. Pronto dará a conocer su siempre interesante ciclo de conferencias y, sobre todo, la fecha de presentación del nuevo número de su Boletín, de tanta solera en Granada. Y, hablando de presentaciones, también hará que estar atentos a la presentación del número de Septiembre de la ya prestigiosa revista ‘Alhóndiga’, que con tan envidiable tesón dirige Ana Sánchez. Un ramillete de las mejores firmas de Granada siempre es un regalo para nuestra biblioteca.

Para la empresa privada no ha habido verano. La gestora del Palacio de Congresos, uno de los lugares más seguros de Granada, por la amplitud de su sala, continúa programando su ‘Granada Alive’ desde el 17 de julio. No perderse el recitar de Ara Malikian este próximo viernes día 4, a las 10.30: Violín y brío para exorcizar muermos y desdenes. Ya en la calle, empresas como Granada Singular continúan con sus visitas especializadas y rutas temáticas por los lugares más recónditos de la ciudad.

La Universidad de Granada, el buque insignia de tantas cosas en su distrito, aún no ha puesto fecha concreta para la reapertura de su Centro de Cultura La Madraza, tanto en su ciclo de conferencias como en el afamado Cine Club que tan acertadamente dirige Juan de Dios Salas. Porque una entidad de su prestigio no puede seguir con actividades sólo ‘online’.

Y muchos más actores culturales de Granada siguen cuadrando calendarios. Estaremos atentos a sus propuestas.

Ya se dan por perdidas la Feria del Libro y otras actividades similares. No se puede perder ni una más. Por ejemplo La Alhambra no puede dejar pasar un semestre más sin ofrecer sus excelentes visitas guiadas por especialistas. No existe excusa. Si los asistentes cumplimos con las normas, los organizadores no tienen en qué apararse.

Cuando se acerque octubre, cabalgando entre dos meses, veremos Granada llenarse de Música Antigua, de Tango, abrir el Isabel la Católica, el Teatro Alhambra…

Seremos menos los asistentes a cada acto, para guardar la llamada distancia personal, por eso habrá que repetir algún espectáculo consiguiendo satisfacer todas las demandas.

Pero nadie debe escudarse en la pandemia para rebajar un ápice el nivel cultural de esta ciudad. Nada sabemos del futuro pero nuestro presente, por ahora, mejora mucho si nos adiestramos en pensar, razonamos con criterio y atesoramos el conocimiento que tantos, muchos de los cuales ya nos están entre nosotros, se esforzaron en dejarnos como legado.